Desde la Antigüedad la actividad agrícola ha sido uno de los principales motores de la economía, y más aún, en un país como España, en el que contamos con una calidad de tierra y una climatología capaz de producir una amplia variedad de frutas y verduras excelentes, de fama internacional.

Con el verano llega el buen tiempo y las ganas de salir y disfrutar de los días soleados. Sin embargo debemos tener en cuenta que en esta época del año nuestro cuerpo necesita una mayor cantidad de hidratación ya que por el sudor perdemos una gran cantidad de sales minerales y agua.

Cuando vamos a nuestra frutería y nos rodea una paleta de colores cálidos y violetas, no cabe duda, el verano está en su pleno esplendor y con él un sinfín de deliciosas frutas para calmar nuestra sed y disfrutar del sabor de lo natural.

Con el mes de julio llega el calor ¡y una gran cantidad de maravillosas frutas! Todas ellas dispuestas a ayudarnos a conseguir la hidratación tan necesaria en esta época, aportando un refrescante sabor, y todas las vitaminas y minerales que necesitamos para hacer frente con energía y salud a nuestro día a día.

El melón es una de las frutas estrella del verano y se caracteriza por tener un dulzor especial que lo hace estar presente en las comidas y eventos veraniegos. Sin embargo existen muchos datos sobre este tipo de fruta que todavía poca gente conoce y que estamos seguros que tras conocerlos aún te apetecerá más echártelo a la boca en cualquier ocasión.

La sandía, es una de las frutas más conocidas por su sabor inigualable y la frescura que nos aporta en los meses más calurosos del año. Su origen se sitúa en África donde, desde la antigüedad, era cultivada a las orillas del grandioso rio Nilo. Esta fruta fue traída a Europa y desde el viejo continente llevada a América. Como curiosidad, España es uno de los lugares junto a Turquía, Grecia e Italia, donde más extendido está su cultivo y consumo.